Existen muchas ventajas al usar la telemedicina. La telemedicina permite que los médicos se reúnan con los pacientes a través de videollamadas y es un gran recurso para los pacientes y los profesionales de la salud por igual.

La telemedicina es económica

Según la Oficina del Censo de los Estados Unidos, hay 27.5 millones de estadounidenses sin seguro de salud. No tener seguro de salud impide que muchos reciban la atención que necesitan debido a los altos costos médicos. En un estudio reciente realizado por Alliance For Connected Care, los investigadores descubrieron que el uso de la telemedicina podría ahorrar $100 o más en comparación con una visita médica traditional. Con la telemedicina, los pacientes tienen acceso a médicos certificados de los Estados Unidos y reciben un diagnóstico y una receta (si es necesario) con solo un copago de $25.

Aunque la telemedicina no es una alternativa al seguro de salud, puede ser muy beneficiosa para las personas sin seguro o para quienes tienen un seguro de salud con copagos altos.

La telemedicina es un servicio rápido

La telemedicina permite que los pacientes reciban consultas médicas el mismo día, evitando tener que esperar un cita o esperar en salas de urgencias.

Con la telemedicina, no tiene que:

  • Esperas en el teléfono para hablar con la recepcionista de su médico.
  • Espera para la primera cita disponible que funcione para su horario.
  • Espera en la sala de espera.
  • Espera en la sala de examen, después de registrarse con una enfermera o un asistente médico.
  • Espera adicional para prescripciones.

Las condiciones comunes que se pueden tratar usando telemedicina incluyen:

  • Alergias
  • Asma
  • Bronquitis
  • Resfriados
  • Infecciones del oídos
  • Diarrea
  • Fiebres
  • UTI
  • Ojos rosas
  • Sarpullidos
  • Náusea
  • Picaduras de insectos

La telemedicina reduce la propagación de enfermedades

La telemedicina es crítica porque reduce el riesgo de contraer enfermedades contagiosas. Dado a que las personas no están sentadas en una sala de espera o visitando a profesionales médicos en persona, el público no está expuesto a la enfermedad infecciosa que otras personas están cargando.